martes, 24 de marzo de 2015

Ama munay


Sentí tu rechazo de una forma tan sutil, que dudaba que hubiera nacido de ti.
Fuiste muy claro con eso y no pienso refutarte, solo usaste una palabra, fuiste amable, pero eso no me hizo menos desdichada. Sin decir más que poco te alejaste, y te llevaste contigo lo que me diste por años. No dijiste más, solo cambió tu mirada y lo entendí todo...


domingo, 22 de marzo de 2015

Profundo amor

Constantemente me pregunto que parte es la que quieres de mi, se que en ocaciones no te importaría eso mismo de cualquier mujer, se que no mezclas los sentimientos que yo suelo batir, aunque siempre sin éxito, contigo es distinto y sin pensarlo tengo esas dos partes. Y ¿por qué te encuentro hasta hoy? Cuando te he buscado y no, siempre espere encontrarte en mi puerta, siempre, siempre sin suerte.

No sabía en donde encontrarte y por eso mismo no te buscaba, pero pensaba en hacerlo y caminar, caminar más de lo pensado, llegar rendida al final del día y a ponerme a llorar abrazando una flácida almohada, queriendo pensar que eras tu, ahí, luego de mi desesperanzado día.

Ese sentimiento de buscar y no, y encontrarte sin esperarte, pasaba por mi, algunos días con mayor intensidad, y en los que no, creía orgullosa de que lo que sentía no era real; siempre recordando, siempre pensando que ese momento fue casualidad y resulta que tu lo planeaste. De alguna forma lo fue, fue casual. No sabias nada de mi, solo creías donde poder encontrarme y nos encontramos. 

Llegamos a vernos tanto así, que yo creo que estuvimos mas veces en el mismo lugar de las que sabemos. Que más da, no nos vimos, si no hasta hoy. Diferentes, crecidos, con la ilusión de aquellas épocas, con la emoción tan grande que nos bloqueaba, y con esa pregunta que nadie hizo. Como si se dibujaran en los ojos la felicidad de esos fugaces momentos, llenos de deseo y libertad. Hoy todo es diferente, un poco menos tímidos nos encantamos. Ya no hay marcha atrás, somos lo que sentimos, y aunque con algunas trabas en nuestro camino, mi pobre pero justa experiencia me permite decir que eres lo mas profundo que he tenido.






¿Dónde estarás?

Es de noche y no puedo dormir, quien lo diría, si casi sufro de narcolepsia y hoy con la mirada tan fija como una lechuza, miro a oscuras por esa desbaratada ventana, no se mira ni el cielo oscuro, solo la sombra a lo lejos de una vieja palmera abandonada en medio del patio, hace calor y la habitación se acaba de iluminar con la luz de un faro. 


¿En donde estoy?
No lo se, pero siento que todos duermen, casi no percibo energía ¿estaré sola acaso? Escuché a mi estomago sonar, me pide comida, me pongo a pensar, no le doy alimento hace varias horas. 
Mis párpados empiezan a caer, y otra vez esa luz me pone alerta. Pienso en ti, en tu risa y tu caminar, ¿Dónde andarás?

domingo, 15 de marzo de 2015

Pascal


Estoy llorando la perdida de un hermoso cachorro que solo durmió una noche conmigo y que me despertó muy temprano, a lenguazos y manotazos que apenas se sentían, moviendo la cola y aunque no pueda sonreír vi su alegría cuando abrí mis ojos. 

Ciertamente ese cachorro es todo lo que yo esperaba, es simple, que se alegre cuando me vea, que me haga cariño en cualquier momento, que se deje acariciar, que sea mi compañero fiel y que se muestre tal cual es. ¿Tan difícil puede ser?





martes, 11 de noviembre de 2014

En la plaza

No quería aceptar tu proposición, pero casi inmediatamente quedamos en vernos en ese lugar tan abierto y discreto. Era perfecto, nadie nos buscaría ahí, nadie se asombraría ahí. Pero no lo elegimos por eso, si no porqué a pesar de sus cualidades notables, era nuestro lugar favorito. Yo fui, llegué antes de la hora pactada, las ganas me mantuvieron viva esa semana, estaba tan contenta que marqué el cronómetro, y en el segundo cero explotarían fuegos artificiales y tu rostro en ellos. Comencé a pensar en todo lo que hablaríamos, en lo que te iba a decir. Imaginé demasiado luego de las luces, fueron cuatro horas, nunca te vi. 

Quise llorar, no supe si seguir sentada, mi cuerpo era pesado, me dolió el pecho de tal manera que sentí una presión en la frente. Me quedé esperándote, en el lugar en dónde empezó todo y donde siempre nos reuníamos para hablar de lo que nos hacíamos sentir.


Podría asegurar que fui la mujer más triste en toda la plaza, quise llorar fuerte, quise llorar sin vergüenza, me dolía la garganta de aguantar el llanto, no pude tragar mi saliva, lloré en silencio cuando no pude más, anhelé mirarte y decirte lo mucho que te había extrañado.

¿Por qué tu? ¡¿Por qué a mi?!



viernes, 12 de julio de 2013

Tomar Café

Cuando me siento triste me gusta tomar café.
No sé si o porque me remonta a tiempos en los que aún se respetaba la hora del 'lonchecito', épocas difíciles para mí y mi familia, entonces el tomarlo me da valor, o simplemente porque me recuerda a él.

El café me hace sentir acompañada, aunque sola, despeja mi tristeza por un momento, por más que la gente me siga viendo cabizbaja, yo al menos me sentí más viva. Eso de poner a hervir agua, eso de agitar la cuchara para mezclar en la taza, eso de soplar para no quemarme, eso, me distrae enormemente.
Es una costumbre que no tengo y hacerla, y tratar de hacerlo lo mejor que puedo me ayuda a despejar mi mente.

Ahora mientras saboreo el café en mi paladar, pienso, y no logro entender que alguien renuncie a intentar ser feliz a cambio de nada. Con todo, pienso en él, en cómo llegamos a este punto incierto, a este punto conflictivo de amar y esperar, de no esperar e impacientarse por cualquier falla, de criticar, de pensar tanto y en silencio, de no querer decir nada y tratar de hacer lo mejor, para al final no hacer nada y comerse los fastidios, que te llevan un buen día a explotar y dañar a quien más quisiste los últimos meses hasta hoy. 


Ahora un sorbo de café me hace creer que estaré mejor pronto, y otro sorbo de café me hace creer que tal vez ya nos perdimos para siempre...







viernes, 14 de junio de 2013

¿cómo saberlo?

Es todo tan raro, a veces siento que sólo debo permanecer contigo,
que estaré mejor, estaré tranquila, y otras pienso ¿que diablos vamos a hacer hasta que me muera?
en el supuesto, hipotético e improbable caso de que eso suceda, porqué seguro él está sólo pasando el rato conmigo, y yo estoy pensando en la eternidad. Son ideas que rondan siempre por aquí arriba.

Aunque en una oportunidad el me dijo 'no creo en el matrimonio, pero creo en la eternidad'  que tal eh? me parece una buena forma de zafarse de la incertidumbre de que si funciona o no, de los papeleos del divorcio, porque dejando de lado la religión, existe el matrimonio civil, y eso tampoco quiere, o sea simplemente el pacto de boca ¿y si escuché mal? si no dijo 'te amo' sino 'te llamo' o 'te mamo' ? ah? y si no dijo 'vente a vivir conmigo' sino 'vente a dormir conmigo' o mil cosas parecidas, ¿cómo saberlo?...


miércoles, 12 de junio de 2013

Pope

Solía tener buena memoria,
y ahora no recuerdo nada...
sólo pienso en lo natural que fue,
en el permiso que obtuve, sin pedirlo,
para hacerlo,
en la completa confianza para no dudar de nada,
y en como lo hizo...
lo hizo?
pero pienso ahora,
en el momento en que paso todo,
en que no pensé en nada y sigo sin entender,
solo sigo dando vueltas...
pero importa ya?

Creo que es momento de...
nada! siempre estarás ahí, en el rincón mas iluminado de mi ser,
siempre estarás ahí, no se si para mi,
pero yo siempre estaré ahí para ti, para lo que quieras,
para ser siempre sobre todo
tu compañera sincera,
sábelo.


No te alejes

Quiero escribir y no quiero dejar de hacerlo,
se me complica un poco el tiempo con tantas cosas que me gustan hacer,
a veces extraño sentirme tan desencajada,
porque así escribía mucho más.

Es cierto que la felicidad constante genera almas débiles...
mentes frágiles tal vez, menos creativas quizas,
ahora yo estoy feliz, y escribo menos,
pero todo el tiempo pienso en escribir,
¿qué tan cierto será eso de la felicidad?

No lo se, sólo no quiero alejarme de aqui...

miércoles, 23 de enero de 2013

De madrugada

Otra vez cansada y sin querer quedarme dormida, me dormí,
con las manos en el pecho, y pensaba mientras iba escapando de aquí, que siempre me dijeron : 
"no duermas con las manos en el pecho, te puede dar pesadilla"
Pero yo  ya estaba demasiado cansada para mover mis manos, estaba conciliando el sueño, viendo todo por una angosta linea horizontal a través de mis ojos. 

De pronto escuché un ruido de afuera, cuando salí al jardín lo vi en el instante preciso en el que pensaba tocar la puerta. Oye! pasa, ¿que haces?-le dije, y sólo atinó a sonreír avergonzado, pensé que estarías durmiendo y me quedaría un buen rato tocando... discúlpame... Y yo pensaba si existiría alguien en el mundo que en ese momento le reclame por haberle quitado el sueño,  si alguien pudiera molestarse con él sólo viéndole la cara, ¿quien podría ? ¿quien lo rechazaría?. Pasa de una vez que hay mucho viento - dije, ¿quieres tomar?¿una sopita o algo?, tengo galletas, pan, te, café, elige... 
-No quiero nada, sólo quiero dormir.
-Bueno duerme entonces, te voy a traer unas sábanas...
-Pero quiero dormir contigo, ¿me puedes abrazar mientras dormimos?

Siempre lo decía  siempre me pedía eso, que lo abrace mientras duerme, que lo bese hasta que se quede dormido, mientras le acaricio la espalda, pero no eramos amantes, no se que eramos, sólo era su compañía para dormir abrazados y así venía todas las madrugadas desde que yo empecé a vivir sola.

Nos quedamos mirando a los ojos un momento, apreté mis labios, estaba cansada de esto, lo quería cerca a mi, pero porque no me buscaba en el día  para pasear, salir , conversar, porque siempre cuando todo el mundo ya lo había dejado solo ¡¿por qué diablos, porque?! y le dije:

Bueno vamos...
-Pero si no quieres me quedo aquí y punto Mati, no tienes porque dormir conmigo si no quieres.
-Pero si no he dicho nada, vamos...-me conocía muy bien, él sabia que querían decir mis gestos, llevaba ese ritmo de visitarme en las madrugadas casi tres años, así que sabia lo que quería decir mi rostro, sin hablar...
-Esta bien, hoy me quedaré aquí... -y golpeo el sillón con sus manos casi transparentes.

Sentí un vacío por dentro, tal vez hubiera sido mejor no decirle nada, caminé a mi habitación sin darle unas sabanas, y cuando ya casi me había ido le dije, puedes venir si quieres...

Me recosté, pensé en lo que le dije y esperé, no llegó. Cuando casi ya me había dormido sentí que se sentó y luego se echó en mi cama, metió su mano debajo de mi brazo y me abrazó, yo voltee inmediatamente y le di un beso en los labios, el me dio otro, giró, lo abrace por la espalda, y se quedó dormido...