miércoles, 23 de enero de 2013

De madrugada

Otra vez cansada y sin querer quedarme dormida, me dormí,
con las manos en el pecho, y pensaba mientras iba escapando de aquí, que siempre me dijeron : 
"no duermas con las manos en el pecho, te puede dar pesadilla"
Pero yo  ya estaba demasiado cansada para mover mis manos, estaba conciliando el sueño, viendo todo por una angosta linea horizontal a través de mis ojos. 

De pronto escuché un ruido de afuera, cuando salí al jardín lo vi en el instante preciso en el que pensaba tocar la puerta. Oye! pasa, ¿que haces?-le dije, y sólo atinó a sonreír avergonzado, pensé que estarías durmiendo y me quedaría un buen rato tocando... discúlpame... Y yo pensaba si existiría alguien en el mundo que en ese momento le reclame por haberle quitado el sueño,  si alguien pudiera molestarse con él sólo viéndole la cara, ¿quien podría ? ¿quien lo rechazaría?. Pasa de una vez que hay mucho viento - dije, ¿quieres tomar?¿una sopita o algo?, tengo galletas, pan, te, café, elige... 
-No quiero nada, sólo quiero dormir.
-Bueno duerme entonces, te voy a traer unas sábanas...
-Pero quiero dormir contigo, ¿me puedes abrazar mientras dormimos?

Siempre lo decía  siempre me pedía eso, que lo abrace mientras duerme, que lo bese hasta que se quede dormido, mientras le acaricio la espalda, pero no eramos amantes, no se que eramos, sólo era su compañía para dormir abrazados y así venía todas las madrugadas desde que yo empecé a vivir sola.

Nos quedamos mirando a los ojos un momento, apreté mis labios, estaba cansada de esto, lo quería cerca a mi, pero porque no me buscaba en el día  para pasear, salir , conversar, porque siempre cuando todo el mundo ya lo había dejado solo ¡¿por qué diablos, porque?! y le dije:

Bueno vamos...
-Pero si no quieres me quedo aquí y punto Mati, no tienes porque dormir conmigo si no quieres.
-Pero si no he dicho nada, vamos...-me conocía muy bien, él sabia que querían decir mis gestos, llevaba ese ritmo de visitarme en las madrugadas casi tres años, así que sabia lo que quería decir mi rostro, sin hablar...
-Esta bien, hoy me quedaré aquí... -y golpeo el sillón con sus manos casi transparentes.

Sentí un vacío por dentro, tal vez hubiera sido mejor no decirle nada, caminé a mi habitación sin darle unas sabanas, y cuando ya casi me había ido le dije, puedes venir si quieres...

Me recosté, pensé en lo que le dije y esperé, no llegó. Cuando casi ya me había dormido sentí que se sentó y luego se echó en mi cama, metió su mano debajo de mi brazo y me abrazó, yo voltee inmediatamente y le di un beso en los labios, el me dio otro, giró, lo abrace por la espalda, y se quedó dormido...


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